¿Qué es la FPE?

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El sistema de formación profesional

1. La formación profesional en Europa y en España

En Europa se han dado tres modelos de formación profesional básicos, también denominados clásicos, sobre los que se han ido configurando los sistemas actuales. Estos modelos, que corresponden a Gran Bretaña, Francia y Alemania, son herederos y consecuencia de su historia, así como de su papel en la Revolución Industrial en el siglo XIX, del mismo modo que el modelo y la percepción social de la formación profesional en España son herederos de su propia historia.

La configuración moderna de los modelos de formación profesional en Europa se asienta después de la Segunda Guerra Mundial, asociados a las necesidades de reindustrialización, mientras en España se mantiene una formación en oficios concebida como un elemento de compensación social, regentada por las órdenes religiosas y el sindicato vertical. El Estado como tal no tiene una oferta de FP hasta la reforma de Villar-Palasí (Ley 14/1970, de 4 de agosto). Mientras tanto, es el sindicato vertical, que en realidad era parte del Estado, el que asume la formación de los trabajadores, y las órdenes religiosas la incorporan como parte de su función social.

1.1. La formación profesional en España

Cuando en Europa se está implantando la formación profesional como base de la capacitación de la fuerza de trabajo de la Revolución Industrial, en España la concentración y debilidad de estos inicios industriales no necesitan que se articule ningún modelo en este sentido. La organización de las empresas como núcleos de socialización, integrando los servicios generales como educación, sanidad, economatos, colonias de vacaciones, etc., dan a la empresa un sentido autárquico en la satisfacción de sus propias necesidades dentro de la misma. Ni las entidades públicas, ni las organizaciones corporativas ni los gremios o sectores tienen papel alguno en estos inicios respecto de la capacitación de la fuerza de trabajo.

La concepción de la formación en un oficio como una acción de beneficencia propicia que aparezca en orfanatos o escuelas de jóvenes esta actividad de inserción social, incorporando talleres y con profesores voluntarios en muchos casos.

Tanto la auto-organización por parte de la empresa como la beneficencia están en la idea social que se ha mantenido de la formación profesional hasta hace pocos años, como una educación para las clases más desfavorecidas más que como una necesidad del sistema productivo para dotarse de mano de obra cualificada.

En 1955, la llamada Ley Industrial es el primer intento de normativizar la formación profesional, con una presencia mayoritaria de las órdenes religiosas y el sindicato vertical en su organización y gestión.

La oferta formativa se organiza inicialmente en tres niveles: el preaprendizaje (dos años), la oficialía (tres años) y la maestría (dos años), y hasta hace pocos años muchos mandos medios en las empresas provenían de esta visión, utilizando las referencias de aprendiz, oficial y maestro.

En su aplicación a partir de los años 60 se incorporan las grandes empresas que necesitan trabajadores cualificados para su producción industrial y crean sus escuelas de aprendices: Telefónica, Barreiros, Pegaso, Altos Hornos, Hidroeléctrica, etc.

En un país con unos niveles bajísimos de educación general, este modelo de formación profesional fue rápidamente reconocido por las empresas y valorado por la población.

En 1970, la Ley General de Educación plantea una formación profesional modernizada, como pasarelas para la salida de los jóvenes de la educación hacia el empleo, con una formación especializada y adaptada a las necesidades de las empresas.

La ley propuso tres pasarelas: la FP I, obligatoria para los que no obtuvieran el Graduado Escolar, la FP II, al finalizar el BUP, y una FP III, que quedó sobre el papel.

Independientemente de los problemas en su aplicación, que fueron muchos, la Ley General de Educación aportó dos cuestiones claves: la incorporación de la formación profesional al sistema educativo y la integración de diferentes acciones de formación profesional disgregadas, por ejemplo la formación sanitaria o la formación comercial en un solo modelo.

En 1990, la LOGSE también intenta una acción reformadora de la formación profesional, implantando el modelo de pasarelas y ampliando la formación obligatoria, la ESO, tomándola como condición para la formación profesional. La ampliación de los estudios como una alternativa a la falta de empleo hace que se extienda el tiempo formativo y se posponga el acceso al mercado de trabajo, componentes que van a tener un efecto claro en las posteriores crisis.

Durante estos años, miles de jóvenes abandonan el sistema educativo, normalmente después de más de 10 años de escolarización, sin ninguna titulación.

Con la LOGSE, la formación profesional se integra con los institutos de enseñanza secundaria, consolidando la estrategia del tronco común en la idea de una mayor flexibilidad para los cambios que se producen con la incorporación de las nuevas tecnologías en las empresas, pero perdiendo especificidad en el tratamiento diferenciado de la educación y la formación profesional, y en la cercanía de esta al puesto de trabajo.

La aprobación de la Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y de la Formación Profesional, permite crear el Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional, y establece el marco legal para el desarrollo de todos sus instrumentos. De esta ley se derivarán posteriormente las normas reguladoras de las cualificaciones y las ofertas de formación profesional, así como los sistemas para la evaluación, el reconocimiento y la acreditación de las cualificaciones y la competencia profesional que se han ido produciendo hasta la actualidad.

Por último, la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, y la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible, establecen nuevas medidas en el ámbito de la Formación Profesional Inicial.

El papel de las empresas en el proceso formativo

1.1.1. Las cifras de la FP en España

En conjunto, la cifra de titulados en FP en España provenientes de los diferentes planes es de 4.664.859 ciudadanos, a los que habría que sumar aquellos que obtuvieron su título de oficiales industriales o de maestros industriales al amparo de la legislación del año 1955, y que corresponde a personas mayores de 50 años, muchas de ellas fuera del sistema productivo.

Total titulados por sector
Sector primario 282.441
Sector manufacturero 757.168
Construcción 311.714
Distribución y transporte 697.596
Servicios 1.329.718
Sector público 1.286.222

Fuente: Ministerio de Educación. Mapa Oferta FP 2011

Las cifras son bajas si se tiene en cuenta que para el año 2020 habrá en España una fuerza trabajadora estimada de 20.309.000 personas, un 50% de las cuales deberían poseer un nivel medio de cualificación que se obtiene, fundamentalmente, a expensas de la formación profesional.

En España hay más de cuatro millones y medio de titulados de FP, de los cuales solo el 10% están inscritos en las oficinas de empleo.

En diciembre de 2011 los demandantes de empleo con título de formación profesional registrados en el Servicio Público de Empleo Estatal alcanzaban la cifra de 480.000, aproximadamente el 10% de todos los titulados activos de FP, de los cuales un 60% son demandantes de las familias profesionales de administración y gestión, sanidad y servicios sociales y a la comunidad: solo 16.000 demandantes eran titulados en la familia de construcción y obra civil, lo que también es significativo.

Demandantes de empleo con título de FP (diciembre 2011)
Familias profesionales Demandantes Familias profesionales Demandantes
Administración y gestión 161.562 Instalación y mantenimiento 6.837
Sanidad 72.570 Químicas 6.552
Servicios a la comunidad 44.456 Seguridad y medio ambiente 5.032
Electricidad y electrónica 41.921 Agraria 4.334
Informática y comunicaciones 23.494 Artes gráficas 3.375
Transporte y vehículos 17.877 Madera y mueble 3.069
Fabricación mecánica 17.030 Textil y calzado 2.422
Construcción 16.756 Actividades deportivas 1.282
Comercio y marketing 13.751 Industria alimentaria 899
Hostelería y turismo 12.281 Marítimo-pesquera 610
Artesanía y artísticas 10.695 Energía y agua 232
Imagen personal 9.595 Vidrio y cerámica 99
Imagen y sonido 6.847    

Esta distribución tan asimétrica de los demandantes de empleo muestra la evidencia de que las titulaciones con mayor demanda y con mayor oferta son las que tienen mayor desempleo. Mientras, la crisis de empleo en la construcción no corresponde con una crisis de empleo de los titulados, sino claramente de los jóvenes que han abandonado prematuramente los estudios, y que hacen que la base de baja cualificación se ensanche.

Ya no alcanzar, pero al menos converger hacia los objetivos de 2020 de la Unión Europea, requiere un replanteamiento general del modelo de oferta de formación profesional.

Titulados FP en relación con los puestos de trabajo 2010-2020

Fuente: Ministerio de Educación. Mapa Oferta FP 2011

La oferta de formación profesional en España y en Andalucía presenta asimetrías significativas, que suponen fuertes inercias y falta de flexibilidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes de la demanda de empleo.

Oferta por cada 1.000 asalariados
Familia profesional ANDALUCÍA
Informática y comunicaciones 348
Electricidad y electrónica 75
Imagen personal 71
Actividades deportivas 69
Imagen y sonido 64
Instalación y mantenimiento 60
Marítimo-pesquera 38
Administración y gestión 32
Sanidad 32
Artes gráficas 28
Químicas 24
Agraria 19
Fabricación mecánica 18
Transporte y vehículos 17
Energía y agua 16
Madera y mueble 15
Hostelería y turismo 14
Servicios a la comunidad 13
Edificación y obra civil 8
Industria alimentaria 6
Textil y calzado 5
Comercio y marketing 4
Artesanía y artísticas 0
Industrias extractivas 0
Seguridad y medio ambiente 0
Vidrio y cerámica 0

Fuente: Ministerio de Educación. Mapa Oferta FP 2011

Puede observarse que hay familias profesionales en las que se produce una oferta excesiva, como puede ser la familia de informática y comunicaciones, mientras que en otras la oferta es escasa, como el caso de las familias de comercio y marketing y la de edificación y obra civil. Estos datos se han obtenido relacionando la oferta formativa con el número de personas asalariadas por familia profesional en Andalucía.

¿La oferta de FP se corresponde con las previsiones de demanda de empleo que se darán en los próximos años?

La fuerza trabajadora en España en el año 2020 será de 20.309.000 personas, con un incremento de 1.418.000 puestos de trabajo sobre las necesidades del año 2010. Existirá un descenso en el sector de la construcción (aunque en términos relativos sigue estando por encima de la UE27+), el primario y el manufacturero, compensado por el aumento previsto en el resto de los sectores, especialmente el de distribución y transporte.

  EVOLUCIÓN ESTIMADA PUESTOS DE TRABAJO 2010 - 2020 ESPAÑA
(miles de personas)
  2010 % Incremento % incremento 2020 %
Sector primario 993 5,26 -33 -3,3 960 4,73
Sector manufacturero 2.908 15,39 -14 -0,5 2.894 14,25
Construcción 1.789 9,47 -379 -21,2 1.410 6,94
Distribución y transporte 5.467 28,94 1.175 21,5 6.642 32,7
Servicios 3.886 20,57 415 10,7 4.301 21,18
Servicios públicos 3.848 20,37 254 6,6 4.102 20,2
  18.891   1.418   20.309  

Fuente: Ministerio de Educación. Mapa Oferta FP 2011

  DESAJUSTE ESTIMADO DE OFERTA FP 2020
  % de la oferta de FP por sector % puestos de trabajo por sector Desajuste
Sector primario 1,44 4,73 -3,29
Sector manufacturero 11,22 14,25 -3,03
Construcción 8,50 6,94 1,56
Distribución y transporte 14,07 32,70 -18,63
Servicios 32,07 21,18 10,89
Servicios públicos 32,70 20,20 12,50

Fuente: Ministerio de Educación. Mapa Oferta FP 2011

Se evidencia que existe un desajuste negativo muy importante en el sector de la distribución y el transporte, debido a la escasa formación de los trabajadores de este sector al no haber existido, hasta el momento, un número suficiente de titulaciones de FP relacionadas.

Por el contrario, se observa un exceso de oferta, en términos relativos, en lo que respecta al sector servicios en general y a los servicios públicos.

En las previsiones para 2020, el sector con mayor necesidad de personas cualificadas será el de distribución y transporte. Así, se deberían potenciar los centros de formación en logística, comercio internacional y transporte.

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